PFC CSKA Moscú remonta sus orígenes al 27 de agosto de 1911, cuando se creó una sección de fútbol dentro de la Sociedad de Aficionados al Esquí en el Imperio Ruso. A lo largo de las décadas el club evolucionó a través de varios nombres vinculados al ejército soviético, hasta convertirse en el Club Deportivo Central del Ejército, y hoy es la sección profesional de fútbol de esa tradición. Apodado los Hombres del Ejército, los Caballos y los Rojiazules, el CSKA se consolidó como una de las fuerzas dominantes del fútbol soviético y posteriormente ruso.
En la Liga Suprema Soviética el club conquistó siete campeonatos, con un tramo especialmente dominante tras la Segunda Guerra Mundial que aportó cinco títulos entre 1946 y 1951. También levantó la Copa de la URSS en cinco ocasiones, completando el doblete doméstico en la última temporada soviética de 1991. Tras la disolución de la URSS, el CSKA mantuvo su éxito en la Premier League rusa con seis títulos (2003, 2005, 2006, 2012–13, 2013–14 y 2015–16) y ha acumulado múltiples Copas de Rusia, hasta alcanzar un total de catorce triunfos en la copa nacional entre las eras soviética y rusa, además de ocho Supercopas.
El mayor logro europeo del club llegó en la temporada 2004–05. Tras caer a la Copa de la UEFA desde la fase de grupos de la Champions, el CSKA eliminó a Benfica, Partizan, Auxerre y Parma antes de derrotar al Sporting de Portugal por 3–1 en la final disputada en el Estadio José Alvalade de Lisboa el 18 de mayo de 2005. Los goles de Aleksei Berezutski, Yuri Zhirkov y Vágner Love sellaron la victoria, convirtiendo al CSKA en el primer club ruso en ganar un trofeo europeo importante. Ese mismo año el equipo completó un histórico triplete al ganar también la liga y la copa rusas.
Los partidos como local se disputan en la VEB Arena de Moscú, un estadio moderno inaugurado en 2016 con capacidad para aproximadamente 30 000 espectadores. El recinto incorpora una torre distintiva con forma de la Copa de la UEFA, que conmemora el triunfo de 2005. Los colores tradicionales siguen siendo el rojo y el azul. Gracias a sus raíces militares, el dominio de posguerra, el éxito doméstico constante y la victoria europea pionera, el CSKA Moscú se ha mantenido como un pilar central del fútbol ruso durante más de un siglo.