El Deportivo Alavés, con sede en Vitoria-Gasteiz, capital del País Vasco, se fundó en 1920 con el nombre de Sport Friends Club, y un año después, el 23 de enero de 1921, adoptó su nombre actual, fecha que se considera oficialmente la fundación del club. El equipo es conocido por varios apodos: El Glorioso, Babazorros y Los Albiazules.
El Alavés se labró un lugar en la historia del fútbol español ya en 1930, al convertirse en el primer club en lograr el ascenso desde la recién creada Segunda División hasta Primera, tras proclamarse campeón en la temporada inaugural de la categoría. Durante buena parte del siglo XX, sin embargo, el club osciló entre las categorías inferiores, y su verdadero gran momento no llegó hasta el cambio de milenio. En la temporada 2000-01, el Alavés, disputando por primera vez una competición europea, fue superando eliminatoria tras eliminatoria en la Copa de la UEFA —eliminando por el camino al Inter de Milán y goleando 9-1 en el global al Kaiserslautern en semifinales— hasta alcanzar la final en Dortmund. Allí, en una de las finales más dramáticas de la historia del fútbol europeo de clubes, el Alavés cayó 4-5 ante el Liverpool, decidida por un gol de oro en los últimos minutos de la prórroga.
El segundo gran momento en la historia del club llegó en la temporada 2016-17, cuando el Alavés, recién ascendido de nuevo a Primera, alcanzó por primera vez en su historia la final de la Copa del Rey, en la que cayó 1-3 ante el FC Barcelona. Pese a estas dos actuaciones extraordinarias en el ámbito nacional y europeo, el club nunca ha ganado un título importante.
El equipo disputa sus partidos como local en el modesto y tradicional estadio de Mendizorrotza, inaugurado en 1924 y uno de los recintos más antiguos que aún se utilizan en la máxima categoría del fútbol español. Tras años llegando incluso a militar en la tercera categoría del fútbol español en torno a la década de 2010, el Alavés regresó a Primera en 2016 y desde entonces se ha mantenido de forma estable en la máxima categoría, erigiéndose hoy como uno de los símbolos de la garra y la resistencia deportiva del País Vasco.