El nombre del Real Betis procede de Baetica, la provincia romana que atravesaba el río entonces llamado Betis —hoy el Guadalquivir— a su paso por Sevilla. El club se fundó el 12 de septiembre de 1907 como Sevilla Balompié, creado por alumnos de una escuela que preparaba a jóvenes para el servicio militar. En 1909 se produjo una escisión en el rival Sevilla FC, de la que surgió un grupo que formó su propio club, el Betis Football Club. Ambas entidades se fusionaron en 1914 para dar lugar al Real Betis Balompié, y seis años después, en 1920, el equipo adoptó sus ya célebres colores verde y blanco, origen del apodo "Los Verdiblancos".
La historia del club ha estado marcada por altibajos, bien reflejados en el famoso cántico de la afición "¡Viva el Betis manque pierda!". El Betis conquistó su único título de Liga en 1935, tras vencer 5-0 al Racing de Santander en el partido decisivo, aunque el éxito duró poco: el estallido de la Guerra Civil y los problemas económicos llevaron al club al descenso pocos años después. Desde entonces, el equipo sevillano ha ganado la Copa del Rey en tres ocasiones: 1977, 2005 y 2022, esta última resuelta en la tanda de penaltis ante el Valencia.
En la misma temporada de aquel primer título copero, 1977-78, el Betis también dejó huella en Europa al eliminar al Milan en la primera ronda de la Recopa de Europa (3-2 en el global), antes de caer en cuartos de final ante el Dinamo de Moscú. Casi medio siglo después, en la temporada 2024-25, el club escribió otro capítulo europeo relevante al recorrer toda la fase previa y alcanzar la final de la Liga Conferencia, donde cayó ante el Chelsea, todavía a la espera de su primer título continental.
El Betis disputa desde hace décadas sus partidos como local en el Estadio Benito Villamarín, bautizado en honor a un expresidente del club, donde el ambiente generado por miles de aficionados figura entre los más intensos de España. Debido a una profunda remodelación del estadio entre 2025 y 2027, el equipo se ha trasladado temporalmente al Estadio de La Cartuja, un nuevo capítulo en la historia de un club para el que el vínculo con la ciudad y la fidelidad de su afición siempre han pesado más que el número de trofeos conquistados.