El Atlético de Madrid nació el 26 de abril de 1903 por iniciativa de tres estudiantes vascos residentes en la capital, que en un principio concibieron el club como una filial madrileña del Athletic de Bilbao. No fue hasta 1921 cuando el conjunto madrileño alcanzó la plena independencia, y su identidad visual experimentó una gran evolución: de la equipación inicial azul y blanca a las icónicas rayas rojiblancas, introducidas en enero de 1911. Fueron precisamente esos colores, que recordaban al estampado de las fundas de colchón de la época, los que dieron a el equipo su legendario apodo de Los Colchoneros, convertido con el tiempo en símbolo del Madrid trabajador, orgulloso y apasionado.
Durante décadas, el club construyó su fortaleza a la sombra de su vecino más adinerado, convirtiéndose en sinónimo de garra y resistencia. Los primeros grandes éxitos domésticos llegaron en los años 40, con los títulos de Liga de 1940 y 1941 bajo la dirección del legendario guardameta convertido en entrenador Ricardo Zamora, a los que siguieron otros dos, en 1949-50 y 1950-51, con Helenio Herrera en el banquillo. La auténtica edad de oro de la historia del club llegó, sin embargo, en los años 60 y 70, impulsada sobre el terreno de juego por Luis Aragonés: como capitán y cerebro del ataque, ayudó a conquistar tres campeonatos de Liga (1966, 1970 y 1973) y una Copa del Rey, y tras retirarse como jugador en 1974 pasó a ser él mismo entrenador del club, con el que logró después nuevos títulos, entre ellos la Liga de 1976-77. En 1962, además, el Atlético logró su primer triunfo europeo, al conquistar la Recopa de Europa.
Aunque el cambio de siglo trajo consigo un momento doloroso para el club, con el descenso de categoría en 2000, el Atlético de Madrid logró regresar por todo lo alto, inaugurando una era moderna de éxitos. Bajo el liderazgo del carismático Diego Simeone, que asumió el cargo en diciembre de 2011, el club rompió de forma duradera el duopolio de Real Madrid y Barcelona, conquistando dos títulos de Liga (2014 y 2021), dos triunfos en la Liga Europa (2012 y 2018 —el tercer título del club en esta competición ya se había logrado en 2010, antes de su llegada—) y alcanzando en dos ocasiones la gran final de la Liga de Campeones, cayendo en ambas ante su rival de ciudad, el Real Madrid. Este largo y accidentado camino forjó el carácter combativo y tenaz que sigue definiendo hoy la fuerza del conjunto madrileño en la escena internacional, disputada ahora en el estadio Riyadh Air Metropolitano.