El PAOK FC ha sido una de las instituciones deportivas más importantes del norte de Grecia desde su fundación, el 20 de abril de 1926, a manos de refugiados griegos que habían huido de Constantinopla tras la guerra greco-turca. Los colores negro y blanco del club no fueron elegidos al azar: el negro representa el luto por la patria perdida, y el blanco, la esperanza de un nuevo comienzo en Tesalónica. El escudo, un águila bicéfala bizantina de alas cerradas, transmite el mismo simbolismo de pérdida y resistencia.
El PAOK ha conquistado el campeonato griego en cuatro ocasiones —1976, 1985, 2019 y 2024— y ha levantado la Copa de Grecia ocho veces. La temporada 2018/19 es recordada como la campaña más destacada de su historia: el equipo completó la liga entera sin conocer la derrota, con 26 victorias y 4 empates, logrando el único doblete nacional invicto en la historia del fútbol griego. Junto con el Olympiacos y el Panathinaikos, el PAOK es uno de los tres únicos clubes que nunca han descendido de la primera división griega.
Su estadio tradicional, el Toumba, tiene capacidad para unos 29.000 espectadores y está considerado uno de los campos más intimidantes del fútbol griego, gracias al respaldo constante del grupo de aficionados Gate 4. Para un club cuya identidad se forjó en el desplazamiento, Toumba se ha convertido en un símbolo de permanencia y pertenencia para generaciones de descendientes de refugiados en Tesalónica.