En el fútbol serbio, dominado durante décadas por los gigantes de Belgrado Crvena zvezda y Partizan, apenas hay espacio para sorpresas. Sin embargo, en la pequeña localidad norteña de Bačka Topola surgió un proyecto que alteró ese equilibrio de poder. El FK TSC Bačka Topola es hoy uno de los clubes mejor organizados y más modernos de toda Serbia.
El club se fundó el 10 de febrero de 1913 como Topolyai Sport Club, cuando Bačka Topola todavía pertenecía a Austria-Hungría. A lo largo de las décadas el equipo cambió repetidamente de nombre y estructura: desde los años setenta y hasta la disolución del club en 2003, operó principalmente como FK AIK Bačka Topola. Tras su reactivación en 2005, el punto de inflexión en la historia moderna del club llegó con el apoyo del gobierno húngaro y la inversión privada encabezada por el presidente János Zsemberi. Con una base financiera sólida, el club se sometió a una profunda reestructuración y en la temporada 2018-19 logró el histórico ascenso a la SuperLiga serbia, en la que debutó un año después.
Su entrada en la élite vino acompañada de un rápido crecimiento deportivo, impulsado en buena medida por el entrenador Zoltán Szabó, fallecido en diciembre de 2020. Al frente del equipo desde 2018, forjó su estilo de juego ofensivo y sin concesiones. El mayor éxito de la historia del club llegó en la temporada 2022-23, cuando el técnico Žarko Lazetić guio al TSC hasta el subcampeonato de Serbia, separando en la tabla al Crvena zvezda y al Partizan. En aquella campaña histórica tuvieron un papel clave el goleador Petar Ratkov, vendido más tarde al RB Salzburgo por la cifra más alta en la historia del club, y el experimentado centrocampista Saša Jovanović.
El subcampeonato le abrió al club las puertas de la fase clasificatoria de la Champions League y, finalmente, de su debut en la fase de grupos de la Europa League en la temporada 2023-24, donde el TSC se midió con el West Ham United, el SC Friburgo y el Olympiacos. Un gran activo del equipo es el TSC Arena, íntimo pero moderno, inaugurado en septiembre de 2021, con capacidad para 4.500 espectadores y que cumple los requisitos de categoría de la UEFA, además de una pujante academia de fútbol que forma jóvenes talentos de toda la región de Voivodina. El club se ha instalado de forma estable en la zona alta de la tabla y representa con regularidad al fútbol serbio en la escena europea.