El AC Sparta Praga, fundado en 1893, es el club más laureado de la historia del fútbol checo, con un récord de 37 títulos nacionales y 15 copas domésticas que nadie más iguala en el país. Durante décadas también fue una potencia regional, al ganar tres veces la Copa de Europa Central (Mitropa) y levantar la Copa de la UEFA en 1973.
Su hazaña europea más recordada, sin embargo, llegó en 1991/92. En la segunda ronda de la Copa de Europa de aquella temporada, tras ir perdiendo 0–3 como visitante ante el Olympique de Marsella después de una hora de juego, el Sparta remontó dos goles para acabar el partido 2–3, y luego ganó la vuelta en Praga por 2–1 para avanzar por el gol de visitante. Encuadrado en un grupo semifinalista con Barcelona, Benfica y Dinamo de Kiev, el Sparta venció como local a los eventuales campeones, el Barcelona, por 1–0, acabando segundo en el grupo, oficiosamente el tercer o cuarto mejor equipo de Europa esa temporada.
El Sparta disputa sus partidos como local en el Estadio Letná, cuya tribuna principal lleva el nombre de Andrej Kvašňák, considerado el mejor jugador de la historia del club.