El Bruk-Bet Termalica Nieciecza protagoniza una de las historias más singulares del fútbol polaco moderno. El club de la diminuta localidad de Nieciecza fue ascendiendo progresivamente por las categorías hasta alcanzar por primera vez la Ekstraklasa en 2015. Su presencia en la máxima categoría resultó especialmente llamativa debido al reducido tamaño de la localidad a la que representa, convirtiendo a Termalica en un ejemplo único de éxito de un pequeño centro local en el fútbol profesional polaco.