El Raków Częstochowa hunde sus raíces en 1921, cuando trabajadores de una fábrica local de munición fundaron el Klub Sportowo-Footbolowy Racovia, el nombre cambió a Raków en 1928, tras la incorporación del barrio de Raków a la ciudad. Durante la mayor parte del siglo XX, el Raków fue un modesto club de provincias, aunque de su cantera salió Jakub Błaszczykowski, más tarde capitán de la selección polaca.
La transformación del club comenzó en 2014, cuando fue adquirido por Michał Świerczewski, fundador de la cadena de tiendas de informática x-kom. A diferencia de los dirigentes futbolísticos tradicionales, Świerczewski aplicó al club un estilo de gestión corporativo y basado en datos, construido sobre la planificación a largo plazo y una confianza plena en el departamento deportivo. En 2016 nombró entrenador a Marek Papszun; en dos temporadas, Papszun ganó el título de segunda división y devolvió al Raków a la Ekstraklasa en 2019, poniendo fin a 21 años de ausencia de la máxima categoría polaca.
Lo que vino después fue una de las ascensiones más rápidas del fútbol polaco moderno. El Raków ganó la Copa de Polonia en 2020-21, venciendo al Arka Gdynia en la final, y conquistó por primera vez la Supercopa de Polonia unos meses después. La temporada siguiente trajo una segunda Copa consecutiva, esta vez frente al Lech Poznań, y una segunda Supercopa seguida, de nuevo a costa del Lech. La culminación llegó en 2022-23, cuando el Raków -con un estilo disciplinado y muy organizado construido bajo las órdenes de Papszun- ganó el campeonato polaco por primera vez en su historia, terminando por delante de potencias tradicionales como el Legia de Varsovia o el Lech Poznań. Por el camino, el club también acumuló experiencia habitual en rondas clasificatorias europeas, alcanzando la fase de grupos de la Liga Conferencia de la UEFA.
Papszun dejó el club tras la temporada del título, y el Raków vivió una difícil campaña 2023-24 a las órdenes de su antiguo asistente, antes de convencerlo de regresar en 2024; de nuevo con Papszun al mando, el equipo terminó subcampeón de liga en 2024-25, quedándose a un solo punto del título, que fue para el Lech Poznań. Al margen de los resultados de cada temporada, el Raków -que sigue jugando sus partidos como local en el modesto estadio municipal de la calle Limanowskiego, en Chenstojóva - es hoy citado con frecuencia en el fútbol polaco como modelo de disciplina organizativa, prueba de que un enfoque tecnocrático y empresarial puede convertir a un club sin gran tradición histórica en un auténtico aspirante.