El KRC Genk es uno de los clubes más jóvenes entre los grandes de Europa, nacido de la transformación económica de la cuenca minera de Limburgo. El club fue fundado el 1 de julio de 1988 mediante la fusión de dos equipos que representaban a minas vecinas - el Waterschei Thor y el KFC Winterslag -, ambos cerrados poco antes junto con la industria minera belga. El nuevo club heredó el número de licencia (matrícula) del Winterslag, mientras que su primer estadio fue el antiguo campo del Waterschei, ampliado más tarde y renombrado en varias ocasiones conforme cambiaban los patrocinadores comerciales.
Los primeros años no auguraban éxito: el Genk descendió en su primera temporada y no regresó a la máxima categoría hasta mediados de los años noventa, bajo la dirección del técnico Aimé Anthuenis. El punto de inflexión llegó en 1998, cuando el club conquistó la Copa de Bélgica, seguida un año después por su primer título de liga en la temporada 1998-99. Nuevos campeonatos llegaron en 2001-02, 2010-11 y 2018-19, lo que suma cuatro títulos de liga belga, además de cinco Copas de Bélgica.
En el plano europeo, el Genk ha alcanzado la fase de grupos de la Liga de Campeones en tres ocasiones - 2002-03, 2011-12 y 2019-20 -, y ha llegado repetidamente a la fase eliminatoria de la Liga Europa. Cabe destacar que la tradición europea del club es anterior a la fusión: en la Copa de la UEFA de 1981-82, el Winterslag eliminó al Arsenal de Londres, un resultado que aún se recuerda como uno de los momentos más memorables de la historia del club.
Los colores del Genk son azul y blanco, de donde proviene el apodo "Blauw-Wit" (Azul-Blanco), aunque en Bélgica el club es igualmente conocido como "De Smurfen" (Los Pitufos), en alusión al color de su camiseta. Sin embargo, el mayor prestigio del Genk proviene de su cantera, considerada una de las mejores de Europa, que ha formado a jugadores como Kevin De Bruyne, Thibaut Courtois y Leandro Trossard, hoy entre los nombres más destacados del fútbol europeo.
El club sigue disputando sus partidos en su estadio del norte de Genk, en el emplazamiento de la antigua cuenca minera, y su historia permanece estrechamente ligada a la transformación de la región de Limburgo tras el cierre de las minas.