El NK Varaždin es un club cuya historia es un ejemplo perfecto de la resiliencia del fútbol croata de provincias. Sus raíces se remontan a 1931, cuando el empresario checo Ernst Stiassny, propietario de la fábrica textil local, fundó el club para sus trabajadores; desde 1958 compitió bajo el nombre de Varteks, en honor a su principal patrocinador, y durante décadas fue un símbolo de la ciudad, con su característica camiseta a cuadros blancos y rojos.
Tras años de estabilidad en la Prva HNL (17 temporadas consecutivas hasta 2012), el club cayó en una crisis financiera que terminó en bancarrota en 2015. De sus cenizas, ya en 2012, nació un club sucesor legalmente independiente —el actual NK Varaždin— que continúa la identidad, los colores y la tradición futbolística de la ciudad, pese a la ruptura formal de continuidad con el club histórico.
El equipo disputa sus partidos en el Stadion Anđelko Herjavec, construido ya en 1931 y renovado en múltiples ocasiones, testigo silencioso de toda la turbulenta historia del fútbol en Varaždin.