FCSB es el nombre moderno de un club que escribió capítulos dorados en la historia del fútbol europeo como Steaua de Bucarest. El mayor logro en la historia del fútbol rumano fue la conquista de la Copa de Europa en 1986 cuando, tras una final dramática y una brillante tanda de penaltis en Sevilla, derrotaron a FC Barcelona. El club selló este éxito ese mismo año ganando la Supercopa de Europa tras vencer a Dinamo Kiev. Tres años después, en 1989, el equipo llegó nuevamente a la final de la competición más prestigiosa de clubes de Europa, aunque cayeron ante el poderoso AC Milan. En el ámbito doméstico, el equipo fue inigualable durante décadas, acumulando numerosos títulos de campeón de Rumania y copas nacionales, consolidándose como una dinastía del fútbol rumano.
Este notable éxito fue ensombrecido por un complejo litigio sobre derechos de propiedad. A principios de siglo, la sección de fútbol se separó del club militar CSA Steaua, asumiendo el control total el empresario controvertido Gigi Becali. En 2011, el ejército rumano demandó a Becali, alegando uso ilegal de la marca y activos del club. Los tribunales finalmente fallaron a favor del ejército, determinando que los derechos al nombre histórico, escudo y trofeos ganados antes de la privatización pertenecían al estado. En 2017, el club de la máxima categoría se vio obligado a cambiar su nombre a FCSB (Fotbal Club Steaua Bucureşti). El ejército posteriormente reactivó su propio equipo histórico, CSA Steaua de Bucarest, en las ligas inferiores, resultando en una división dolorosa entre los aficionados y una disputa continua sobre quién representa el verdadero legado de la legendaria potencia de los años 80 y 90. A pesar de estas complicaciones, FCSB sigue siendo una fuerza significativa en el fútbol rumano y las competiciones europeas.