El Stade Rennais FC, conocido comúnmente como Rennes, fue fundado el 10 de marzo de 1901 por un grupo de antiguos estudiantes en la ciudad bretona de Rennes. Tras unos inicios modestos —el club perdió su primer partido por 6-0 ante su rival local, el FC Rennais—, ambos equipos se fusionaron en 1904 para formar el Stade Rennais Université Club, antecesor directo del equipo actual, que adoptó su nombre presente en 1972.
Rennes disputó su primera final de la Copa de Francia en 1922, pero tuvo que esperar décadas para conseguir su primer título: lo logró por primera vez en 1965, sumó un segundo en 1971 y completó el trío con una memorable victoria por penaltis sobre el Paris Saint-Germain en la final de 2019, tras haber ido perdiendo 2-0. Estos tres triunfos siguen siendo los únicos títulos mayores del club hasta la fecha; el Rennes nunca ha ganado el campeonato de liga francés, aunque la temporada 2019-20 le deparó un histórico tercer puesto en la Ligue 1 —todavía su mejor posición liguera— que le valió su primera participación en la fase de grupos de la Liga de Campeones.
Desde 1998, el club es propiedad de la familia Pinault a través de su sociedad de cartera, Artémis, cuya inversión transformó al Rennes de un equipo que oscilaba entre las dos máximas categorías en un habitual estable de la mitad alta de la Ligue 1. Un elemento clave de este ascenso ha sido la cantera del club, el Centro de Formación Henri Guérin, considerado una de las mejores de Francia. Entre los talentos formados allí figuran Sylvain Wiltord, Yoann Gourcuff, Ousmane Dembélé, Eduardo Camavinga y Jérémy Doku, varios de los cuales llegaron a ser internacionales absolutos con Francia tras salir del Rennes rumbo a algunos de los grandes clubes de Europa.
El equipo, apodado Les Rouge et Noir por sus colores rojo y negro, disputa sus partidos como local en el Roazhon Park, en uso desde 1912 y conocido por el ambiente que genera el grupo de aficionados Roazhon Celtic Kop. La principal rivalidad doméstica del Rennes es el Derby Breton frente al vecino Nantes. Combinando una cantera productiva con una propiedad estable, el club se ha consolidado como habitual de las competiciones europeas y como modelo de crecimiento sostenible dentro del fútbol francés.