El Bayern de Múnich es un símbolo de dominio, pero también un club de identidad extraordinariamente compleja. Lo resume mejor el lema "Mia san Mia" —"Somos quienes somos"—. No es solo un eslogan publicitario, sino una expresión de orgullo, confianza y una mentalidad ganadora que exige levantarse tras cada derrota.
El club se fundó el 27 de febrero de 1900 en Múnich, cuando un grupo de futbolistas se separó de la asociación gimnástica MTV 1879 München después de que su directiva se negara a permitir que la sección de fútbol se afiliara a la Federación Alemana de Fútbol. El nuevo club vistió inicialmente de blanco y azul, y no adoptó el rojo y blanco que lleva hoy hasta 1906, tras establecer vínculos con el Münchner Sport Club.
El capítulo más oscuro de la historia del Bayern se produjo durante el Tercer Reich. En 1932 el club conquistó su primer campeonato alemán bajo la presidencia de Kurt Landauer y la dirección técnica de Richard "Dombi" Kohn, ambos de origen judío. Tras la llegada de Hitler al poder, Landauer se vio obligado a dimitir en 1933, y en noviembre de 1938, un día después de la Noche de los Cristales Rotos, fue enviado al campo de concentración de Dachau. Su servicio militar en la Primera Guerra Mundial ayudó a que fuera liberado tras 33 días, y en 1939 emigró a Suiza, donde sobrevivió a la guerra.
Tras el conflicto, Landauer regresó a Múnich y volvió a presidir el club en 1947, contribuyendo a su reconstrucción. Sin embargo, la verdadera potencia deportiva del Bayern llegó en los años setenta, cuando Franz Beckenbauer, Gerd Müller y Sepp Maier guiaron al equipo a tres triunfos consecutivos en la Copa de Europa, en 1974, 1975 y 1976, una hazaña que sigue siendo poco habitual en la historia del torneo.
Hoy el Bayern continúa siendo uno de los clubes más laureados del mundo. En el siglo XXI ha logrado el triplete en dos ocasiones —2013 y 2020— y conquistó 11 campeonatos alemanes consecutivos entre 2013 y 2023, la racha más larga entre las cinco grandes ligas europeas.