El Eintracht de Fráncfort fue fundado el 8 de marzo de 1899 y se ha convertido en uno de los clubes tradicionales más reconocidos del fútbol alemán. En 1959 el equipo conquistó su único campeonato alemán hasta la fecha, venciendo al Kickers Offenbach por 5-3 tras la prórroga en una final presenciada por 75.000 espectadores en Berlín. Ese triunfo le abrió las puertas de la Copa de Europa, y la temporada siguiente el Eintracht llegó a la final en Glasgow, donde cayó 7-3 ante un legendario Real Madrid liderado por Alfredo Di Stéfano y Ferenc Puskás. Recordada aún hoy como uno de los grandes partidos de la historia del torneo, esa derrota sigue siendo el mejor resultado del Eintracht en la máxima competición europea de clubes.
En el ámbito nacional el Eintracht nunca volvió a ganar la liga, aunque sí conquistó la Copa de Alemania en cinco ocasiones, en 1974, 1975, 1981, 1988 y, de forma especialmente memorable, en 2018, cuando venció por 3-1 en la final al gran favorito, el Bayern de Múnich. En el plano continental, el mayor éxito del club llegó en 1980, cuando ganó la Copa de la UEFA tras imponerse al Borussia Mönchengladbach por la regla del gol en campo contrario, después de perder 2-3 en la ida y ganar 1-0 en la vuelta.
Más de cuatro décadas después, en 2022, el Eintracht sumó un segundo título europeo al ganar la Europa League tras una campaña marcada por el enorme y ruidoso apoyo de su afición, que llegó a llenar estadios enteros por todo el continente. El recorrido culminó en Sevilla, donde el Eintracht venció al Rangers en la tanda de penaltis tras un empate sin goles con prórroga incluida, desatando escenas de celebración entre las decenas de miles de aficionados que habían viajado hasta España.
Conocido por sus seguidores como Die Adler (Las Águilas), el Eintracht disputa sus partidos como local desde 1925 en el estadio conocido durante décadas como el Waldstadion, al sur de Fráncfort, que hoy lleva el nombre comercial de Deutsche Bank Park. El club está considerado como uno de los que cuenta con la afición más apasionada y ruidosa del fútbol alemán, una fama confirmada una y otra vez por el volumen y la magnitud de su hinchada visitante en competiciones europeas.