Hapoel Be’er Sheva es un club cuya historia moderna representa uno de los cambios más claros en el equilibrio de poder del fútbol israelí. Fundado en 1949, pasó sus primeras décadas fuera de la élite nacional antes de conquistar su primer campeonato de Israel en los años setenta. Las décadas siguientes fueron mucho menos estables e incluyeron períodos fuera de la máxima categoría. El gran punto de inflexión llegó en el siglo XXI, especialmente después de que Alona Barkat asumiera el control del club en 2007. Su compromiso a largo plazo sentó las bases para construir un equipo capaz de luchar regularmente por los principales trofeos nacionales.
El período más exitoso del club llegó en la segunda mitad de la década de 2010. Hapoel Be’er Sheva ganó el campeonato israelí en las temporadas 2015/16, 2016/17 y 2017/18, y volvió a proclamarse campeón en 2025/26. En total, suma seis títulos de liga. Los tres primeros campeonatos de esta etapa moderna fueron especialmente importantes porque interrumpieron la prolongada hegemonía de los clubes de Tel Aviv y Haifa. En 2016/17, Hapoel sumó 85 puntos en 36 partidos y, un año después, defendió el título por delante del Beitar Jerusalén.
El palmarés nacional también incluye tres Copas de Israel, conquistadas en 2019, 2021 y 2024. Hapoel Be’er Sheva ha ganado además cinco Supercopas de Israel, la última en 2025. Estos éxitos han situado al club entre los equipos con mayor número de trofeos en el fútbol israelí moderno.
El capítulo europeo más importante llegó en la temporada 2016/17. Después de perder ante el Celtic en la ronda de play-off de la Liga de Campeones, Hapoel pasó a la fase de grupos de la Liga Europa, donde se enfrentó al Inter de Milán, Southampton y Sparta Praga. El primer partido produjo uno de los resultados más memorables de la historia del club. El 15 de septiembre de 2016, Hapoel derrotó al Inter por 2-0 en San Siro, con goles de Miguel Vítor y Maor Buzaglo. En el encuentro de vuelta en Be’er Sheva, el equipo local perdía 0-2 al descanso, pero protagonizó una espectacular remontada en la segunda parte y ganó 3-2.
Aquella temporada también marcó un importante avance en la trayectoria europea del club. Hapoel Be’er Sheva continuó participando regularmente en las fases de clasificación de las competiciones de la UEFA, incluida la Liga de Campeones, la Liga Europa y la Conference League. En 2017 volvió a alcanzar la ronda de play-off de la Liga de Campeones y llegó de nuevo a esa fase en 2018. Sin embargo, nunca ha alcanzado la fase de grupos o de liga de la Liga de Campeones.
El club está estrechamente vinculado a Be’er Sheva, la mayor ciudad del sur de Israel. Desde 2015 disputa sus partidos como local en el Turner Stadium, con capacidad para 16.126 espectadores. El estadio lleva el nombre de Yaakov Turner, antiguo alcalde de Be’er Sheva, mientras que su grada sur está dedicada a Arthur Vasermil, cuyo nombre también llevaba el anterior estadio del club. El moderno recinto se ha convertido en uno de los símbolos del crecimiento del Hapoel y ha acogido muchos de sus partidos más importantes de la época reciente.
Una de las figuras más importantes de la historia moderna del club es el entrenador Barak Bakhar, que condujo al Hapoel a tres campeonatos consecutivos entre 2016 y 2018. Entre los principales jugadores de aquel equipo estuvieron también Maor Melikson, capitán y uno de los futbolistas más identificados con el club, Anthony Nwakaeme, Miguel Vítor, Shir Tzedek y John Ogu. Juntos formaron un equipo capaz no solo de dominar el fútbol israelí, sino también de derrotar a un importante rival europeo como visitante.
La historia de Hapoel Be’er Sheva combina, por tanto, una larga tradición con una clara división entre sus primeros años y la reconstrucción del club en el siglo XXI. Seis campeonatos de Israel, tres Copas y cinco Supercopas forman un importante palmarés nacional, mientras que las victorias sobre el Inter de Milán en 2016 siguen siendo fundamentales para su identidad moderna. Aquellas noches demostraron que un club del sur de Israel podía competir con equipos de mucha mayor tradición y recursos internacionales, elevando definitivamente la posición de Be’er Sheva en el mapa futbolístico del país.