El Piast Gliwice es uno de los clubes más estables y mejor organizados del panorama futbolístico de Silesia, cuyas raíces se remontan al 18 de junio de 1945, cuando un grupo de repatriados de Leópolis fundó una organización deportiva en un local de la calle Zwycięstwa, en Gliwice, registrada oficialmente al día siguiente como Klub Sportowy Piast. Curiosamente, el recinto donde el club sigue jugando hoy tiene una historia considerablemente más antigua: antes de la Segunda Guerra Mundial lo utilizaba el equipo alemán Vorwärts-Rasensport Gleiwitz, campeón de Silesia en múltiples ocasiones, que incluso terminó cuarto en el campeonato de Alemania en la temporada 1935-36.
Durante décadas tras la guerra, el Piast operó principalmente en categorías inferiores, aunque en los años setenta figuró entre los mejores equipos de la segunda división, siendo su mayor logro de aquella época la disputa de dos finales de la Copa de Polonia, en 1978 y 1983. El gran salto llegó finalmente el 24 de mayo de 2008, cuando el club logró el ascenso a la Ekstraklasa por primera vez en su historia. Aquel ascenso obligó a importantes cambios organizativos, incluida la transformación del club en sociedad anónima con el ayuntamiento de Gliwice como accionista mayoritario, así como la construcción de un nuevo estadio en la calle Okrzei, inaugurado en noviembre de 2011.
La temporada 2012-13 trajo consigo un cuarto puesto en la liga y la primera participación europea de la historia del club, y en la 2015-16 el Piast conquistó el subcampeonato de Polonia. Sin embargo, la cima absoluta de los logros de los "Azulirrojos" sigue siendo la temporada 2018-19, cuando un equipo dirigido por el técnico Waldemar Fornalik conquistó su primer campeonato de Polonia, en circunstancias extraordinariamente dramáticas. Tras treinta jornadas de temporada regular, el Piast llegó a estar siete puntos por detrás de los líderes, Lechia Gdańsk y Legia Varsovia, pero se mantuvo invicto durante toda la ronda de campeonato, venciendo entre otros resultados 1-0 al Legia como visitante. Gliwice acabó triunfando con cuatro puntos de ventaja sobre el subcampeón, el Legia, lo que le dio derecho a lucir una estrella blanca simbólica sobre su escudo. La temporada siguiente confirmó que el éxito no fue casualidad: el Piast terminó la campaña 2019-20 en segundo lugar, y un año después se colocó en el podio, en tercera posición.
El Piast viste sus característicos colores azul y rojo, y disputa sus partidos como local en el Estadio Municipal Piotr Wieczorek, con capacidad para poco menos de 10.000 espectadores.